EL NÚMERO DE EVACUADOS SE ACERCA AL PICO
DE 5.800
El País informa que el número de
evacuados en todo el país empieza a acercarse al pico
registrado en diciembre pasado, que fue de 5.800 personas.
El matutino indica que en Durazno, que es la ciudad
más castigada, hoy podría cortarse el suministro de agua, mientras que
en Mercedes la situación empeora a cada hora.
En Durazno, ya al borde del colapso, la cifra oficial
de personas evacuadas por la crecida del río Yí llega a 3.000, pero el
número de desplazados por su propia cuenta hace trepar esa cifra a
4.500.
A todo eso se agrega el peligro de que se interrumpa
el servicio de agua potable, por lo que OSE ya prepara un plan de
contingencia con camiones cisterna.
Aunque ayer asomó el sol a pleno, las aguas no
retrocedieron, sino que ocurrió al contrario: aumentaron su caudal
durante el día, al recibir agua de las zonas altas del departamento. Por
esta razón, por ejemplo, Sarandí del Yí continuaba aislado en la ruta 6
hacia Florida.
El edil Edgardo Lerena advirtió que “si en 20 horas
(el agua) sigue subiendo, nos quedamos sin agua potable”, ya que la
crecida ya esta a sólo un metro de las bombas de la planta de OSE,
ubicada en el balneario Independencia.
El curul enfatizó que “estas cosas hay que preverlas;
si nos pasó una vez, que no vuelva a pasar”.
Un comunicado del Comité de Emergencia admitió que
“lo que diferencia a la crecida de 2007, es que en ésta están saliendo
familias que nunca habían sido evacuadas”.
La situación también comienza a ser crítica en
Mercedes, donde el río Negro crecía a razón de 2 centímetros por hora y
tenía frente a la ciudad una altura de 8,02.
La Prefectura Naval, a su vez, hizo notar que el Río
Uruguay comenzó a crecer frente a los puertos de Nueva Palmira y Fray
Bentos.
Mientras tanto, UTE informó que el lago de la represa
de Palmar empezó a erogar un caudal de 8.300 metros cúbicos por segundo.
En Mercedes, hasta ayer, 531 personas habían pedido
ayuda para evacuar sus viviendas, pero los autoevacuados sobrepasaban
los 600, por lo que se estima que hay un total de 1.100 afectados.
El País dice, además, que los acumulados de los
registros pluviométricos en el área de la represa de India Muerta son de
400 milímetros, por lo que la represa se vio obligada a volcar agua en
sus vertederos cuando la cota del lago llegó a la altura récord de 48,5
metros.
Según una estimación del ingeniero agrónomo Aníbal
García Ricci, el cuadro que presenta el departamento de Rocha, podría
llegar a afectar a unas 70.000 hectáreas de campos del departamento.
El Norte de Rocha, por ejemplo, se ve ante la amenaza
de quedar bajo agua, ya que el Río Cebollatí estaba ayer a las 19:00
horas con 7,10 a la altura del Paso Averías, mientras esperaba más agua
desde sus nacientes, señalándose que en las zonas de Barriga Negra y
Polanco las lluvias eran de 88 milímetros. Toda esta agua que conduce el
caudaloso Cebollatí, demorará 48 horas en llegar a zonas bajas del
departamento.
En Tacuarembó, donde hay 72 evacuados, se teme que la
situación pueda empeorar en la semana; en la localidad de 25 de Agosto,
en Florida, hay medio centenar de evacuados; en Melo no hay evacuados,
pero varias zonas de la capital departamental se quedaron sin agua
potable, y en Canelones, la crecida del Río Santa Lucía ha causado
desplazados en San Ramón y Santa Lucía, donde el río crecía a razón de
cuatro centímetros por hora y estaba cortado el puente de la ruta 11 que
une San José con Canelones. (El País) |