OFENSIVA URUGUAYA PARA DISPUTAR UNA
PLANTA DE PORTUCEL A BRASIL
El Observador informa que el desembarco de
Portucel en Uruguay - que de concretarse será la mayor
inversión privada en la historia del país- está en duda. “Tras
varios meses sin noticias de la empresa portuguesa, el
gobierno de José Mujica se prepara para una nueva ofensiva
política y diplomática con miras a lograr esta inversión,
estimada en más de U$S 2.500 millones”, cifra que es más del
doble de lo que invirtió Botnia en Fray Bentos.
Para conseguir este objetivo, se consigna que Uruguay
deberá competir con Brasil, que desde 2008 pelea también por llevar la
inversión de los portugueses a su territorio. La diferencia puede estar
en los beneficios impositivos que cada país ofrece a los inversores
extranjeros, pero también pesan los lazos culturales, políticos y
comerciales.
El secretario de la Presidencia, Alberto Breccia,
quien ayer se reunió con el ministro de Industria, Alberto Kreimerman,
iniciará gestiones con Portucel esta semana para saber si la empresa
mantiene el interés en Uruguay. Kreimerman dijo ayer que en el gobierno
“no hay novedades” sobre Portucel y adelantó que le preguntarán a los
empresarios si se trata de proyectos excluyentes.
Según el matutino, en la Presidencia existen varios
informes técnicos encargados por Portucel a consultoras privadas acerca
de la factibilidad de invertir en Uruguay.
Breccia estudiará las gestiones realizadas durante la
administración Vázquez – el entonces presidente viajó a Portugal en
octubre de 2008 para conocer las fábricas de Portucel y aseguró en ese
momento que la inversión en Uruguay superaría los US$ 4.000 millones-
relativas a la posible inversión de Portucel, y convocará a
representantes de la empresa para que expliquen sus planes a futuro.
La semana pasada se supo que Portucel tenía previsto
dos megainversiones: una, la que recientemente se supo, Mozambique, para
construir una de las fábricas de papel y pasta de celulosa; la otra es
la que “se disputan los gobiernos de Mujica y Lula da Silva”.
Ante la amenaza que significa un competidor como
Brasil, quien negociaba directamente con Portucel, el ex secretario de
la Presidencia, Miguel Angel Toma, y quien viajó a comienzos de 2009 a
Lisboa, aseguró en junio del pasado año que el interés de la empresa en
Uruguay se mantenía intacto y que, en todo caso, ambas inversiones no
serán excluyentes. Incluso, anunció que se firmaría un memorando de
entendimiento entre el gobierno y Portucel.
“El año pasado, el ahora presidente Mujica creía que
lo de Portucel era “un cuento chino” y que la empresa no invertiría en
Uruguay porque Portugal lo tiene en la lista de paraíso fiscal. Así lo
dijo en el libro PepeColoquios, escrito por Alfredo García”, concluye el
artículo de El Observador. |