30/07/10

El País
TENDENCIA INQUIETANTE

La política económica del gobierno genera más incertidumbre que certezas. La anunciada mejora de la competitividad comercial del país debería ser una buena noticia. En junio se tomaron determinadas medidas que hicieron repuntar el valor del dólar y la recuperación alcanzó porcentajes que no se registraban desde el año 2003, bajo el gobierno del Dr. Jorge Batlle, una vez superada la crisis importada, de Argentina. El Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas y Administración estima una continuidad de la expansión económica, un incremento del PBI del 6.7 % promedio para el cierre de 2010, y la creación de 20.500 puestos nuevos de trabajo. ¿ Miel sobre hojuelas entonces ?

No tanto. La mejora de la competitividad -relativa - es consecuencia, entre otras, de la suba del tipo de cambio -una resolución de política monetaria, que desplazó al Banco Central de su rol más activo en la compra de dólares que le estaba generando pérdidas hacia el Ministerio de Economía, endeudado en dicha moneda. Según el Sub Secretario se fijó como meta situar el valor de la divisa entre $ 21 y $ 22 como punto de equilibrio, aunque aún no ha llegado al promedio entre una y otra cifra, y cotiza más bien a la baja. La cuestión es cuánto duraría esto. Tienen razón quienes observan que en el corto plazo la medida mejoró esa competitividad con relación a Argentina y Brasil, pero globalmente no compensa el deterioro anterior teniendo en cuenta la relación con la Unión Europea y Estados Unidos. Y con perspectiva de largo plazo pesan otros factores, como el manejo de fondos públicos, la productividad, la calificación de la mano de obra, la educación y otros que harían que ese incremento de competitividad perdurase y se estabilizara. Y por ahora, de todo esto, vaciado el cubilete, lo que muestran los dados no más que para un cero al as.

Además para tomar conciencia que nada está bien consolidado, falta conocer la política fiscal. En el gobierno anterior, el equipo económico de Astori acható hasta donde pudo el valor de la divisa lo que mostró un panorama artificial, porque de esa manera compraba dólares baratos para atender la deuda pública, pero lo único que se consiguió fue diferir los pagos ,y la deuda pública en realidad aumentó. Abrió, sí, un espacio fiscal que se utilizó en un aumento desmesurado del gasto público. Ingresaron 23.000 funcionarios públicos en el quinquenio, y se llevaron adelante planes asistencialistas manirrotos. Así, ni hubo ahorro y ni siquiera se llegó al equilibrio.

Habrá que ver pues, en qué contexto se insertan las medidas adoptadas.

Pero la política económica del gobierno, es, además, invasiva. El Banco Central confeccionó una lista de más de medio millón de personas deudoras del sistema bancario -que tiende a ampliarse a todo el sistema financiero- haciendo posible que cualquiera arrase con el derecho a la intimidad del individuo con sólo tener su cédula de identidad y acceso a Internet. Que tiene respaldo legal para hacerlo es cierto, porque bajo determinadas condiciones lo permite el Art. 4 de la ley 17948, de muy dudosa constitucionalidad. Pero es un paso más que da el Estado para interferir en la vida privada de las personas, como si no existieran, que las hay, centrales de riesgos que forman un circuito cerrado de información entre quienes administran el crédito, sin necesidad de someter al escarnio público a nadie.

Agréguese a ello el proyecto de ley que le da facultades a la Impositiva para pedir el levantamiento del secreto bancario a los solos efectos de fiscalización, sin tener elemento alguno de presunción de evasión o de fraude. Creer que se defiende así a nuestra administración tributaria, para no dejarla en desventaja con sus similares de otros países que tienen esta facultad por los tratados que Uruguay suscribe por imposición de la OCDE, es doblemente condenable. Primero por avenirse a esa exigencia y luego porque el argumento no resiste el análisis.

¿Buscan que el Estado embista a lo que venga?

Huele mal.

 

2010 PRESIDENCIA - República Oriental del Uruguay